jueves, 9 de julio de 2009

EL DRAGON



Los dragones de Komodo, la variedad de lagaratos más grande del mundo, debilitan e inmovilizan a su presa con mordiscos venenosos, según un estudio de la Universidad de Melbourne en Australia que se publica en la edición digital de la revista ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’ (PNAS).

Los reptiles carnívoros son conocidos por morder a su presa y liberarlas, dejándolas desangrándose hasta que mueren de sus heridas, las víctimas sufren un colapso y los dragones entonces las matan y se las comen.

Algunos investigadores creían que las bacterias patogénicas de la boca de los dragones infectaban a sus presas pero el equipo de Bryan Fry muestra ahora que la combinación de los dientes de los reptiles y el veneno probablemente es lo que caracteriza la especializació n en su caza.

Después de extirpar quirúrgicamente las glándulas de un dragón enfermo terminal en un zoológico, los investigadores utilizaron espectrometrí a de masa para obtener un perfil del veneno. Descubrieron que la toxina era similar a la del monstruo de Gila, un gran lagarto venenoso, y otras muchas serpientes.

El veneno produce una grave pérdida de presión sanguínea al evitar los coágulos sanguíneos y relajar los vasos sanguíneos induciendo por ello un colapso en la víctima del dragón.

Los investigadores también examinaron fósiles del dragón gigante extinguido Megalania y determinaron que este lagarto de siete metros de largo era uno de los animales venenosos más grandes que han existido jamás.